Julia Oneto, la ingeniera del año: “Hay una brecha muy grande en la profesión pero de a poco la estamos dando vuelta”

 

Julia tiene 29 años y es ingeniera  química. Trabaja en la Refinería YPF de Ensenada y actualmente es la Jefa de Complejos Aromáticos, un área de la petroquímica donde se desarrollan naftas de alto octanaje y numerosos subproductos. Desde ese lugar lideró una puesta en marcha que dio resultados satisfactorios. Por esto la empresa la postuló como Joven Refinador del año a un Congreso que este año se realizó en Cartagena y que reunió a profesionales de toda Latinoamérica. Allí compitió con otros tres colegas y resultó la ganadora.

Invitada al programa Las Brujas que Salem charló sobre el galardón, su etapa de estudiante y las brechas de desigualdad en la profesión. También sobre la necesidad de que lxs jóvenes se involucren y se les den lugares de participación porque, asegura, “tienen mucho para aportar”

Con respecto al reconocimiento en la Conferencia de Tecnología de Refinación de América Latina (LARTC), llevada a cabo en Cartagena de Indias Julia se mostró emocionada: “Fue una gran sorpresa”– aseguró y valoró que fuera realmente la empresa en la que trabaja, quien la postuló para esa categoría que “Era para personas jóvenes que tuvieran menos de 10 años en la empresa y hubieran realizado un aporte valioso”

En este sentido consideró que YPF quiso destacar en ella a una persona joven, con apenas 5 años en la empresa que lideró una puesta en marcha de una obra nueva y explicó: “Se entiende por liderazgo, en los hechos, a poner en marcha una unidad operativa que saca nafta, con un plantel importante de gente a cargo, empresas contratistas y un show alrededor que salió bien. Eso es lo que reconocieron”- asegura

Julia nos cuenta que su equipo de trabajo está conformado por varones y mujeres, muchos más de los primeros. Pero aclara: “Durante la puesta en marcha de la obra éramos dos chicas liderando: Marianela de una empresa de Construcción y yo por YPF. Pero en el día a día el equipo es de 76 personas. De ellas hay dos analistas, dos operadoras de campo y el resto son todos varones”

A pesar de que el campo de la “ingeniería química” es una carrera en la cual estudian muchas mujeres cuando se llega a los trabajos y a las instancias de poder de decisión la brecha sigue siendo grande. Sin embargo Julia Oneto asegura: “La estamos dando vuelta de a poco, con constancia y demostrando lo que podemos hacer”

En este sentido nos contó que hay mujeres en la empresa que están decidiendo entrar al turno de 12 horas, que rota a veces de día, a veces de noche. “Eso es muy sacrificado para todos, incluso para los varones, sin embargo para las mujeres que, muchas veces son madres solteras es más complicado porque dependen de sus familias, madres o  de otras mujeres para que les  cuiden sus hijos”

Con respecto a trabajar en un ambiente y una profesión masculinizada Julia asegura no haber sido víctima de discriminación pero asegura: “Mi experiencia es puntual, es mía y es buena. Yo entré en un grupo donde nunca sentí discriminación. Sí por supuesto hubo comentarios inapropiados que no suman, pero mi personalidad hizo que pusiera un parate cuando había que hacerlo” pero a la vez afirmó: “La realidad es que no no todas las mujeres que entran tienen mi personalidad y no tienen por qué tenerla; una persona que es introvertida también tiene que trabajar tranquila, sin necesidad de poner frenos a actitudes inapropiadas.”

En este sentido valoró una red dentro de la empresa donde las mujeres encuentran apoyo, acompañamiento y escucha y aseguró que los grandes y mejores cambios se dieron en los últimos 5 a 10 años.  Enfatizó: “Hoy es muy distinto, hay muchas redes de contención; en mi equipo hay una persona trans y no es tema de nada. Está naturalizado porque no hay nada de qué hablar al respecto”

“La realidad es que no no todas las mujeres que entran tienen mi personalidad y no tienen por qué tenerla; una persona que es introvertida también tiene que trabajar tranquila, sin necesidad de poner frenos a actitudes inapropiadas.”

Nacida y enamorada del interior

Julia nació en Neuquén pero vivió en distintas provincias como Entre Ríos, Misiones y Chaco. Su madre es docente del nivel de adultos y su padre guardaparques. Su vida transcurrió, con sus tres hermanas en medio de la naturaleza hasta que la secundaria la encontró en el Chaco, de donde es su mamá.

A la distancia valora ese estilo nómade de mudarse de un  lugar a otro que le dio la posibilidad de adaptarse y ser flexible a los cambios e ir para adelante con los proyectos individuales.

Ya en la secundaria tuvo que decidir qué carrera seguir y dudaba entre Música (tocaba la guitarra y había tenido su banda) e ingeniería química. Sin embargo para estudiar en la Universidad debía mudarse a Resistencia lo que implicaba que sus padres tuvieran que hacer el sacrificio de alquilar, pagar transporte y gastos.

Con 29 años lidera un equipo de trabajo en YPF

En defensa de la Universidad Pública gratuita y de calidad

Hablar de su vida universitaria le apasiona y asegura “Yo no habría estudiado si no hubiera ido a una Universidad Pública”

En la UTN no sólo cursó la carrera sino que se desempeñó como becaria en el Centro UTN Quimobi y presidió la Asociación Chaqueña de Estudiantes Tecnológicos de Ingeniería Química (AChETIQ).  En estos roles participaba de grupos de investigación y organizaba Congresos, movimientos y apoyos.

“La Universidad no tiene que ser sólo publica y gratuita, sino también tiene que tener calidad para que puedan llegar profesionales a este tipo de industrias como en la que estoy hoy. Para que sea de calidad se necesita inversión. Eso da resultados, los resultados somos nosotros, los hijos de la Universidad Pública que nos quedamos a trabajar en nuestro país para devolver lo que se nos brindó” – afirma Julia Oneto con convicción.

En este sentido asegura que el haber estado, por ejemplo en los grupos de investigación de la UTN, la dotaron de  habilidades que hoy utiliza: trabajar en grupos, saber escuchar, liderar propuestas y con humildad asegura: “No soy una persona super inteligente no descubrí la pólvora, sólo creo que con persistencia, convicción y   saber lo que uno quiere podemos lograr cosas muy grandes”

“La Universidad no tiene que ser sólo publica y gratuita, sino también tiene que tener calidad para que puedan llegar profesionales a este tipo de industrias como en la que estoy hoy. Para que sea de calidad se necesita inversión. Eso da resultados, los resultados somos nosotros, los hijos de la Universidad Pública que nos quedamos a trabajar en nuestro país para devolver lo que se nos brindó”

Trabajar en energía escuchando la voz del planeta

Haber vivido en Parques Nacionales y trabajar hoy en una empresa que contamina podría parecer una contradicción sin embargo Julia Oneto tiene  claro que quiere cambiar el sistema desde adentro y nos explica. “Todas las empresas contaminan, todas las industrias tienen un grado de contaminación. Es una consecuencia del producto que fabrican y de que “nosotros” somos usuarios de esos productos. Si quisiéramos que las refinerías o petroquímicas no funcionen tendríamos que dejar de usar el teléfono, el auto… ¿estamos todos dispuestos? Si fuera así, estaríamos de acuerdo cerraríamos todo y andaríamos todos en bicicleta que es una excelente opción.

Sin embargo creo que como sociedad no estamos preparados o no elegimos ese camino, por lo que si quiero el teléfono o andar en auto tengo que bancar que haya una industria que lo produzca.  

Ahí es cuando yo me digo a mí misma si esto va a existir yo quiero que sea de la mejor manera” y decido involucrarme desde adentro y tratar de que todo se haga con compromiso medioambiental pero también social. Porque una empresa nacional lo que hace es contribuir al desarrollo del país, dar fuentes de trabajo tan necesarios y siento que si queremos cambiar eso tenemos que meternos nosotros, los jóvenes y darlo vuelta”

Julia cree que los jóvenes se tienen que involucrar en la energía y el medioambiente

 

«yo me digo a mí misma si esto va a existir yo quiero que sea de la mejor manera” y decido involucrarme desde adentro y tratar de que todo se haga con compromiso medioambiental pero también social. Porque una empresa nacional lo que hace es contribuir al desarrollo del país, dar fuentes de trabajo tan necesarios y siento que si queremos cambiar eso tenemos que meternos nosotros, los jóvenes y darlo vuelta”

Julia Oneto, la ingeniera del año( centro) de visita en los estudios de Radio Trinchera

El llamado a sus pares

Julia, además de liderar en su puesto de trabajo, siente que es muy importante que los jóvenes que quieran participar de este tipo de trabajo, sepan que hay programas donde el compromiso medioambiental es una exigencia y reducir la huella de carbono una meta.

“Necesitamos a los chicos más creativos, con más imaginación, con más mirada medioambiental para que se involucren. Yo quiero mucha gente joven en la empresa” – dice con entusiasmo.

Julia valora de las personas de su generación que ya tienen el chip del medioambiente involucrado y sostiene que hubo todo un entrenamiento, realidad y enseñanza para que eso sea así por eso asegura: “Necesitamos  a esos jóvenes para destrabar y modificar tantas estructuras que tenemos en este  tipo de industrias”

Respecto de ciertas percepciones de la juventud de parte de la sociedad que los señala como “Ni-ni” Julia considera que hay que analizar de dónde vienen esas ideas y defiende a su generación: “Por ahí nosotros tenemos otra forma de ver las cosas, pero no significa que lo hacemos con menos pasión de cómo se hacía antes. Hoy nos moviliza hacer las cosas, siempre y cuando tengan un impacto en algo. En mi caso no voy a hacer algo solo para tener un ingreso o una estabilidad laboral, sino porque quiero que lo que haga,  genere un valor extra.  Creo que tenemos otras maneras de hacer las cosas, otras formas, otras metodologías, pero todos queremos lo mejor para nuestro entorno, nuestra familia, nuestro país o lo que abracemos como creencia” Asimismo consideró “Hay que tener mucho cuidado cuando se dicen esas cosas porque podemos estar impactando en forma negativa en alguien que  te está  escuchando  o en alguien que quiere crecer”

Julia Oneto aseguró que en YPF hay muchas ganas, muchos jóvenes que lo dan todo y que están super comprometidos y afirmó “Yo aprovecho esto que me tocó a mí para visibilizarlos a ellos también. Hay que darles espacio para que se queden, para que contribuyan acá y no se vayan a buscar  afuera algo que pueden tener en su  país”

“No soy una persona super inteligente no descubrí la pólvora, sólo creo que con persistencia, convicción y   saber lo que uno quiere podemos lograr cosas muy grandes”

Contención familiar y una vida que es más que  trabajo

El éxito y la visibilización profesional no marea a Julia Oneto que prioriza su vida personal, estar bien consigo misma y en equilibrio con su salud  mental, física y su entorno.

“Esta generación no sacrifica la vida personal por el trabajo. Lo digo para que no parezca que un joven que trabaja en YPF o en una empresa así no tiene vida y no puede hacer nada más”

Hoy sus sueños son estar con sus  gatos, viajar a los  lugares que  le gustan, ir de vacaciones a la montaña, al  sur, hacer treking, camping y estar en contacto con la naturaleza.

Reconoce haber tenido el privilegio de tener unos padres que a ella y a sus hermanas siempre le dijeron que podían hacer lo que quieran. “Cuando uno tiene ese mensaje en la cabeza te da un  sostén importantísimo para  tu futuro”- asegura.

Convertida en la primera ingeniera química de Makallé, un pequeño pueblo de Chaco, es la excepción allí como profesional y como profesional mujer.   Sin embargo asegura que su realidad está ligada a la  educación que le dieron sus padres a ella y sus hermanas a quienes incentivaron en  todo momento a ir por lo que querían, “aunque seamos  mujeres” y  nos contó.  “Todas ellas son “brujas”, estudian y también se están recibiendo”

Escuchá la entrevista completa por Radio Trinchera

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