Joël Le Scouarnec en el juicio por abuso sexual a 299 menores: “Cometí actos odiosos”

Francia vive segundo a segundo las primeras audiencias al pederasta más grande de su historia, el cirujano Joël Le Scouarnec, que abusó de centenares de niñxs y adolescentes durante toda su carrera, aprovechando la administración de la anestesia.

En su primera jornada el cirujano reconoció la mayoría de las agresiones a las 299 víctimas aseguró: “Cometí actos odiosos”

Además del elevado número de víctimas, de una edad media de 11 años, el caso tiene una segunda dimensión, la de las disfunciones en el sistema sanitario que permitieron a este cirujano actuar durante más de 30 años en varios hospitales y clínicas, públicos y privados, del oeste del país, sin que fuera alejado de los menores pese a numerosas señales de alerta.

De pie, vestido con ropa oscura, con el rostro serio e impasible, este médico jubilado de 74 años aseguró asumir el daño causado a los centenares de víctimas, con una edad media de 11 años en el momento de los hechos, a lo largo de su carrera profesional. Por estos delitos podría ser condenado a una pena máxima de 20 años de cárcel, ya que las condenas no son acumulables.

«Si comparezco ante ustedes es porque un día, cuando la mayoría de ellos eran aún niños, cometí actos odiosos», declaró desde una esquina de la sala de audiencia, en un tono de voz apenas audible para buena parte del público presente en el Tribunal de lo Criminal de Morbihan, en la ciudad bretona de Vannes.

«Me solidarizo con el sufrimiento causado a cada una de estas personas por la extrema violencia de lo que escribí. Durante mis interrogatorios intenté reconocer lo que eran violaciones y agresiones sexuales, pero también aclarar lo que no consideraba tales actos», siguió.

Le Scouarnec aseguró ser «perfectamente consciente» de que las «heridas» que causó a sus víctimas «son imborrables, irreparables». «Les debo a todas estas personas, a sus seres queridos, asumir la responsabilidad de mis actos y las consecuencias que han podido tener y que tendrán a lo largo de sus vidas», terminó en su breve declaración.

Los hechos que se juzgan ocurrieron de 1989 a 2014 y tuvieron lugar en varias clínicas privadas y hospitales públicos del oeste de Francia en los que ejerció como cirujano digestivo.

Miembros de colectivos de mujeres, médicos, ONG y sindicatos se manifiestan frente al tribunal el día de la apertura del juicio, en el que el ex cirujano francés Joel Le Scouarnec está acusado de violación con agravantes y agresión sexual contra cientos de niños a lo largo de tres décadas, en el tribunal de Vannes, Bretaña, Francia, 24 de febrero de 2025 (REUTERS/Stephane Mahe)

Le Scouarnec violaba y abusaba sexualmente de sus pacientes mientras aún seguían bajo los efectos de la anestesia, tras haber sido operados. Por ello algunos no guardan ningún recuerdo, mientras que otros conservan algunos flashes de lo sucedido. Uno de ellos, Mathis, se suicidó con 24 años, tras saber que con 10 fue víctima de este pederasta. «Quiero que (Le Scouarnec) reconozca lo que ha hecho y que pague por ello», explicó esta mañana entre lágrimas el padre del niño.

Uno de los abogados del cirujano, Maxime  Tessier valoró el “espíritu de cooperación con la justicia»,  de su defendido. Al mismo tiempo Francesca Satta, abogada de una decenade  víctimas dijo que «Es un buen paso adelante y una sorpresa bastante interesante tener a un hombre dispuesto a reconocer los cargos que se le imputan», y agregó¨:»Dará a las víctimas la oportunidad de reconstruir sus vidas y tal vez obtener algunas respuestas a preguntas que siguen sin respuesta»

Las jornadas

En el segundo día del juicio declararon dos desus tres hijos que negaron saber algo de los delitos de su padre. Sin embargo el hermano del acusado se diferenció de ellos y atacó a la ex mujer del cirujano.

“Hay una persona que podría haber hecho que mi hermano fuera detenido, su mujer. Estaba al corriente de las actividades de su marido y no hizo nada”, afirmó el hermano, que consideró que su ex mujer se casó “por el dinero” y que nunca quiso a su marido.

Para él, la esposa no podía ignorar lo que pasaba ni tampoco que Le Scouarnec había abusado de sus dos sobrinas, algo que se conocía en la familia y que llevó a la madre de las niñas a exigir al médico que se sometiera a un tratamiento. Pero no lo hizo y eso para su hermano es algo imperdonable.

El momento de mayor horror para las  víctimas que observaban el juicio fue el testimonio del único amigo que tiene el cirujano que mostró humanidad con el pederasta y humilló a las  víctimas y a sus familias:“Estas historias de bragueta no son mi problema (…) Qué quiere, ¿que me ponga a llorar? Lo hecho, hecho está, no puedo llorar por todo lo que ocurre en el mundo”, aseguró, provocando un gran revuelo en la sala adjunta.

Hasta el propio acusado, que desde la apertura del juicio reconoció buena parte de los delitos, se sintió “impactado” por las palabras de su “amigo”: “Estoy conmocionado por tu aparente indiferencia hacia estas personas a las que he agredido, herido, que tendrán secuelas toda la vida por mis actos”.

El tercer día de audiencias fue muy esperado porque se tomó testimonios a la ex mujer de Le Scouarnec.

Llegó al lugar ataviada con una peluca y una mascarilla y se dirigió al tribunal apenas con un hilo de voz

La declaración dubitativa, llena de contradicciones, solo dejó en claro que en ningún momento supo que el cirujano llevaba una doble vida y que ese  marido atento y responsable en casa abusaba y violaba a niños y niñas en los hospitales y clínicas en las que trabajaba.

La ex esposa ni siquiera admitió conocer la violación de sus dos sobrinas, que junto con otros dos casos motivó que el cirujano fuera condenado a 15 años de cárcel en 2020.

O cuando la ex mujer pareció poner en duda muchos de sus testimonios al recordar que su propio hijo, que sufrió abusos sexuales de su abuelo, le dijo que a algunos menores “les gusta eso”.

Algunas de ellas abandonaron la sala, revolviéndose en el dolor que se ven obligadas a vivir estos días y se llevaron un mazazo final cuando la ex esposa de su verdugo aseguró sentirse también una víctima.

Todo, según ella, había quedado oculto tras la losa de silencio de la familia. Y cargó contra la madre de las dos sobrinas violadas: “Si mi cuñada hubiera hablado no estaríamos aquí”.

El largo interrogatorio de la ex mujer, que puso fin a una jornada de diez horas de vista oral, vino seguida de unas palabras del acusado, quien abundó en su relato y dijo que le había ocultado su doble vida.

“Te mentí durante años para poder hacer lo que hacía. Fui un perverso, pedófilo y pedocriminal. He devastado la vida de toda esta gente y también a mi familia. Por este sufrimiento que has sentido hoy y que seguirás sintiendo, te pido perdón”, afirmó.

Cientos de periodistas siguen minuto a minuto este juicio que se prevé tendrá una sentencia cerca del 6 de junio de este año.

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