Gisela Magri es cantautora, antropóloga, feminista y madre. Hace un par de meses publicó en plataformas su single “Carroñas y futuro”. Se trata de una “milonga reguetonera”, que cuenta con la participación del cantor Black Rodríguez Méndez.
“El tango es Carrroña y Futuro, y esta canción habla tanto de eso, como de lo incierto de su destino. El tango no es sólo un género musical, dancístico, una visualidad o una gestualidad, es una plataforma cultural identitaria profunda que se alimenta mucho de sus emblemas muertos, circular y antropofágico, pan nuestro de cada día: somos ese pasado, nos nutre esa historia y la actualizamos todo el tiempo, nos lo comemos para seguir viviendo, haciendo, cantando”, contó la artista.
En ese mismo sentido, agregó: “el tango late vitalidad, es futuro y vamos en él, reinventándolo siempre con nuevas obras, nuevos matcheos, híbridos, revoluciones».
Gisela tiene una opinión muy sólida sobre el presente del tango: “Hay una escena muy rica del tango en ebullición. Se presentan distintas estéticas del tango canción, tango electrónico, nuevas tendencias que se tocan con músicas urbanas, con efectos, cajas de ritmo, también orquestas, grupos de guitarras…Hay una riqueza muy grande y una ancha avenida de esas expresiones”.
En este tango “después del tango. andamos por ahí, mutantes, coexistentes con todas sus capas y convocando al juego y el experimento de nuevas sonoridades urbanas”.










