Los discursos antisemitas y racistas prosperan en el mundo entero y en los principales países europeos como Francia en donde, hace apenas unos días dos adolescentes de sólo 13 años violaron en grupo y amenazaron de muerte a una niña de 12 años, muy cerca de París, mientras le gritaban y humillaban por su condición de judía.
Ante esto el presidente Emmanuel Macron pidió que las escuelas organicen «un tiempo de discusión sobre la lucha contra el racismo y el antisemitismo».
Si bien dos son los adolescentes detenidos, del ataque participaron tres varones que la atacaron cuando la niña caminaba cerca de su casa y la arrastraron hasta un cobertizo en la localidad de Courbevoie.
La agresión sacudió a la comunidad judía de Francia, en un contexto de preocupación por el aumento de actos antisemitas desde el sangriento ataque del movimiento islamista Hamas el 7 de octubre en Israel, que el gobierno de Benjamín Netanyahu respondió con una mortífera ofensiva en la Franja de Gaza.
Los actos antisemitas se dispararon en Francia, que acoge la mayor comunidad judía de Europa, en el primer trimestre de 2024, llegando a los 366 casos, una progresión del 300% respecto al mismo período de 2023, según cifras oficiales.
La situación política no es ajena a estos hechos ya que esta agresión se produce también en un tenso contexto electoral en Francia, donde los sondeos proyectan una victoria de la extrema derecha en las elecciones legislativas del 30 de junio y del 7 de julio.
Las oposiciones de ultraderecha y derecha y la alianza centrista de Macron acusan al partido La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) y a su líder Jean-Luc Mélenchon de «antisemitas».
«La estigmatización de los judíos desde hace algunos meses por parte de la extrema izquierda, utilizando como pretexto el conflicto israelo-palestino, es una verdadera amenaza para la paz civil», aseguró la líder ultraderechista Marine Le Pen.










