En Afganistán una nueva normativa permite a los maridos a golpear a sus esposas y niños pero sin romperle sus huesos

 

Bajo la nueva regulación, cualquier musulmán que presencie un supuesto «pecado» está autorizado a aplicar la pistola eléctrica en el acto como deber para «prevenir el vicio», mientras que los maridos tienen la facultad explícita de castigar a sus esposas. La regulación expone a las personas a la violencia arbitraria por parte de familiares, vecinos y desconocidos, normalizando el abuso como una obligación religiosa y legal, en lugar de un delito.

El reglamento también trata a las mujeres como propiedad sin capacidad jurídica propia. Según el artículo 32 , «si un marido golpea a su esposa con golpes excesivos que le causan fracturas, lesiones o la aparición de hematomas en el cuerpo, y la esposa prueba su reclamación ante el juez, el marido será considerado un delincuente; el juez lo condenará a quince días de prisión».

Por el contrario, el daño a los animales conlleva una pena más severa, lo que indica que la integridad física de las mujeres recibe menos protección que el bienestar animal.

En este régimen opresor las mujeres cada vez son más reprimidas y tienen menos derechos que los animales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí