La inseguridad nos preocupa cada vez más. Temor a que nos roben, a que nos amenacen, a que entren a nuestra casa. Miedo a salir de noche, a transitar por lugares que nos parecen amenazantes, a volver muy tarde a un lugar seguro. Pero de todos los temores de esos que relacionamos con la “inseguridad”, sin duda el que más pánico nos da, es aquel del que pueden ser víctimas nuestros hijos, nietos o sobrinos. Como mayores sentimos que debemos ser los guardianes de su seguridad, pero ¿qué pasa cuando la forma de captación es a través de las redes sociales y los juegos que ellos eligen? ¿Cómo criarlos independientes, pero a la vez enseñarles a no ser ingenuos, a entender que detrás de la pantalla puede haber un pedófilo, un abusador o alguien que vive de la trata de personas?
En la provincia de Buenos Aires el Departamento de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Pornografía Infantil y Grooming está a cargo de una mujer, la Dra Eleonora Weingast. Este Departamento depende de la Secretaría de Política Criminal de la Procuración General, a cargo del Dr. Francisco Pont Verges.

Con ella hablamos Las Brujas que Salem para procurar encontrar las herramientas para ayudar a nuestras infancias y nuestras adolescencias sin invadirlos pero dándoles la información que necesitan para no caer víctima de estos delitos.
Estás a cargo de un área que nuclea delitos que parecen no tener fronteras muy marcadas entre sí, sin duda un trabajo que debe de ser muy complejo ¿no?
Sí, complejo de asimilar diariamente. Con el equipo que me acompaña nos ocupamos de varias cosas. Este es un Departamento que existe desde el 2009, primero trabajamos con la incorporación de los delitos, que nosotros llamamos conexos a la trata, que son los delitos de explotación hacia las mujeres, hombres y niños ya sea explotación sexual o laboral. La trata es un delito federal pero en el 2009 se firmó un protocolo de intervención entre la Nación y las provincias para poder trabajar en conjunto. El hecho es que a veces hacíamos por ejemplo una intervención en un prostíbulo y llegábamos a un nivel investigativo donde necesitábamos las herramientas para hacer las preguntas adecuadas y visualizar si, efectivamente, había explotación sexual o además había trata de personas.
Después de mucho caminar este delito uno se da cuenta que es muy difícil establecer una línea divisoria, porque en general, me atrevo personalmente a decir, la explotación sexual -así las personas digan que lo hacen porque lo desean -vulnera su humanidad. Esto es una opinión mí, no puedo opinar por otros, pero creo que cuando uno nace, no está en el recorrido que tiene que hacer, dejarse violar, dejarse tocar por ningún tipo de intercambio. Por esto creo que hay algo de la dignidad que se está vulnerando constantemente a pesar de que es una práctica en donde de manera consiente uno cree que está consintiendo.
En la práctica nos pasaba que entrabamos a prostíbulos y no encontrábamos explotación, pero notábamos que había situaciones de trata, que había menores, que había un montón de situaciones que no estábamos percibiendo. Por esto fue necesario que lo provincial se ponga de acuerdo con lo federal. Hay que tener en cuenta que nosotros nos manejamos con los tiempos judiciales. Estos tiempos están marcados por los códigos, con garantías constitucionales, hay que notificar al defensor, notificar el juez, realizar un montón de cosas que van sucediendo en un proceso que pasa de un lado federal a provincial y viceversa o, incluso entre provincias; entonces este protocolo sirvió para amalgamar todo el proceso.
Al adherir a este protocolo tuvimos que encontrar, obviamente fiscales referentes a la altura de la temática, un poco para capacitarnos, otro poco para poder individualizar qué personas vibraban con este delito, a quién le interesaba, quién iba a poder. Este trabajo requiere un plus, requiere que haya razonamiento, que haya una preocupación respecto de la víctima, ciertos cuidados ya que se trabaja muy cerca de ella, es un trabajo que también requiere actuar en equipo.
«cuando uno nace, no está en el recorrido que tiene que hacer, dejarse violar, dejarse tocar por ningún tipo de intercambio»
Con respecto a lo que se conoce como pornografía infantil tenemos que decir que es un delito conexo a la trata, pero vino mucho después para nosotros, es decir caminaba por un lado los abusos sexuales, y por otro lado los delitos de explotación sexual o laboral.
En el 2014 se firma un convenio de la justicia con Missing Children y se reciben una tonelada de denuncias provenientes de todo el país. Eso lleva a que se firme un segundo convenio a nivel federal, desde el Consejo Federal de Procuradores, para que cada provincia pudiera investigar sus propias causas. Ahí se necesita nuevamente esa idea de un fiscal referente y se crea uno específicamente para los delitos MASI que son los relativos al material de abuso sexual infantil, conocido como pornografía infantil y Grooming. Ya había habido algunos casos de Grooming, no había ley todavía, uno de los primeros casos lo tuvo la Doctora Duarte en Necochea, tipificó con los delitos que teníamos en el Código, pero con la ley de Grooming fue, obviamente mucho más fácil investigar.
Con toda esta experiencia recabada de años y años trabajando en la misma temática ¿Qué consejos le darías a quienes cuidan a les niñes, ya sean padres, abuelos, o quien los tiene bajo su responsabilidad, para que no sean víctimas de todos estos delitos?
Primero, lamentablemente tengo que decirte que muchas veces quien introduce dentro de la explotación a sus chicos son sus propias familias. Eso es muy triste. Nos pasa que muchas veces hacemos rescates y estas mujeres tenían naturalizada la explotación y verbalizan situaciones como “prefiero estar acá a que me viole mi papa o mi tío que, encima, no me pagan”
Siento que todavía hay mucho por hacer , de parte de maestros, de los servicios de salud, de cualquiera que pueda detectar situaciones que son de abuso sexual, que son de corrupción de menores, y que también después terminan siendo de explotación de terceros.
También sucede que de pronto tenés la suerte de nacer en una familia funcional, con tus papás que te quieren, o quienes te crian que te quieren pero luego también aparecen otros tipos de cuidado que tienen que ver con el ingreso de los niños y adolescencias a la tecnología.
«Siento que todavía hay mucho por hacer , de parte de maestros, de los servicios de salud, de cualquiera que pueda detectar situaciones que son de abuso sexual, que son de corrupción de menores, y que también después terminan siendo de explotación de terceros»
El año pasado tuvimos un entrenamiento muy interesante relacionado a cómo hay que hablarle a un chico al que se supone están sobornando o está siendo víctima de grooming y quienes están especializados en el trato con esos menores nos enseñan que no hay que culpabilizarlos, que no se puede empezar una charla con la pregunta ¿Qué hiciste? sino con ¿Qué te hicieron? De esta manera se les hace entender, de entrada, que el menor no hizo nada malo, que el responsable es el adulto siempre.
Las edades de los chicos van variando: de más chicos uno les puede revisar sus cosas, pero cuando van creciendo van reclamando su privacidad y uno tiene que tratar de construir una privacidad segura. Siempre la charla va a ser la mejor prevención porque si un adolescente no quiere contarte qué hace y con quien lo hace, el acceso a su vida es difícil.
El otro día una persona me contaba que en la casa tenía una cajita La manera que encontraron de cuidarse es poner en ese lugar las claves de acceso a sus celulares mails, etc, todos los miembros de la casa, tanto padres como hijos, con el compromiso de que sólo se abriría esa caja si pasara algo realmente urgente. Me pareció muy acertado porque si le pasa algo a un niño lo primero que un investigador tiene que hacer es abrir sus redes sociales y a veces eso lleva mucho tiempo. En casos donde se investiga un contacto con un pedófilo por ejemplo ese tiempo es valiosísimo.
Entonces hay mil recomendaciones, la charla es la primera, poder hablar libremente de lo que pasa, no para que tengan miedo, uno cree que los chicos piensan como pensamos nosotros con lo lineal, y no es así. Por ejemplo, una instructora que trabaja en escuelas seguras de Brasil contaba que hablaba con los chicos sobre las fotos que publican, y que muchos de ellos estaban convencidos de que si, en un chat ponían una foto en “efímera”, esa foto no podía circular. Cuando ella les contaba que sí, que alguien podía capturarla y ponerla a circular, los chicos abrían los ojos asombrados de que eso se pudiera hacer.
Es esencial que los padres estén atentos a la configuración de privacidad de la cuenta de sus hijos, a que no puede ser amigo de todo el mundo. Hay muchísimos casos de grupos de watsap desde donde se los contacta. Son grupos utilizados por adultos para llegar a chicos, hacerse de fotos de ellos o de sus datos para luego contactarlos de forma privada. Lo mismo ocurre en los juegos, muchas veces no es un chico quien está atrás del juego, sino un adulto. Lamentablemente la tecnología enmascara esas situaciones. Por esto hay que entender que, en un última instancia siempre va a haber un momento de mucha soledad, una conversación de uno contra otro, por eso los chicos tienen que saber que si recurren a vos, o a alguien que confían en el colegio va a existir un espacio de escucha sin ser juzgado. Como adultos tenemos que entender que de pronto cuando al niño le piden una foto él seguramente la va a enviar con total honestidad, sinceridad incluso ingenuidad y de la misma forma cuando los amenazan con contarles a los padres, o los amigo ellos lo creen.
Estamos hablando de niños, no estamos hablando de adultos, cuando hay un momento de mucha angustia y mucha amenaza, biológicamente el cuerpo tiende a estresarse al nivel de no pensar. Si ese niño logra contar lo que ocurrió es importantísimo estar ahí para que no salga de los grupos, hacer la denuncia para resguardar la prueba y que se pueda seguir investigando porque para hacer esa investigación necesitamos los datos a nivel físico.
«Si ese niño logra contar lo que ocurrió es importantísimo estar ahí para que no salga de los grupos, hacer la denuncia para resguardar la prueba y que se pueda seguir investigando porque para hacer esa investigación necesitamos los datos a nivel físico»
Eleonora, a diario nos enteramos de recortes en el Estado a nivel nacional, de desfinanciamientos, de cierre de Centros de Acceso a la Justicia, partidas que se achican. ¿Cómo afecta todo esto a la provincia de Buenos Aires en el sector que te toca gestionar?
En principio la afectación no es específicamente en las investigaciones porque los fiscales siguen realizando un esfuerzo contínuo. Yo vengo de trabajar en Nación muchos años y cuando llegué a provincia me di cuenta de la disparidad que había respecto de los recursos en general y de que además se trataba de un escenario con más conflictividad. Mi primera sensación fue que siempre iba a estar detrás de los problemas. Pero estoy convencida de que una tiene que poder ocupar el cargo. El país es uno, la mirada mía siempre va a ser sistémica; no hay nada que pase en un lado que no afecte al otro. Las divisiones políticas existen, pero la realidad es que estamos totalmente unidos y hermanados. Entonces ¿Cómo no va a afectar- y te diría que no es de ahora y aparte es una situación mundial- que se limiten los recursos, sobre todo, teniendo en cuenta el valor de los bienes que se están cuidando y protegiendo?
Me tocó encontrarme con otras policías, otros fiscales, otros grupos operativos de otros países y siempre el tema de las mujeres y la niñez, además de ser un área donde muchas veces son puestas a cargo de mujeres, como si fuéramos las grandes madres que seguimos cuidando, son temas para los cuales los recursos son finitos.
Te puedo hacer una analogía con otro campo por ejemplo el farmacéutico: vos tenés la enfermedad, los consultorios, los laboratorios. Es sabido que el laboratorio de cosmética te va a llevar a pasear por el mundo con todas las luces y todos los recursos.
Bueno en el mundo de los delitos es igual. Hay delitos que son así, para los que los recursos abundan y otros que son como los delitos que me tocan investigar. Y no estoy hablando solo de la investigación. Si vos no tenés colegios que te contengan, si no tenés familias sanas, si no tenés todo eso…¿Qué es lo que pretendés que haga la justicia? Porque además, quienes trabajan con este tipo de víctimas, no quieren que lleguemos a esto.
Lo que estaría bueno sería poder atajarlo antes, pensar cómo sería que un adulto pueda hacerse responsable de lo que le está pasando a un niño, sea o no sea su hijo. Que pueda levantar la mano y preguntar ¿qué está pasando con este nene? Hay un nivel de miedo a veces, a comprometerse, a las consecuencias, a un montón de cosas y no lo juzgo, porque yo también soy parte de eso. Cuantas veces uno, no sabe si frenar si chocaron, no sabés si te van a afanar, no sabés, se vive en una especie de caos…
«Me tocó encontrarme con otras policías, otros fiscales, otros grupos operativos de otros países y siempre el tema de las mujeres y la niñez, además de ser un área donde muchas veces son puestas a cargo de mujeres, como si fuéramos las grandes madres que seguimos cuidando, son temas para los cuales los recursos son finitos»
Pero la realidad es que sí afecta a la provincia lo que pasa, porque obviamente nosotros también vamos con muchos recursos nacionales incluso la “no política” también afecta, porque lo que se puede hacer desde acá también pierde fuerza

A principios de junio hicieron una serie de procedimientos simultáneos en el área con resultados muy positivos, contános de qué se trató
Sí, se llama Protección de infancias III, eso quiere decir que tuvimos la I y la II.
Es una iniciativa provincial, del Ministerio Público, hacía mucho tiempo que en las reuniones periódicas surgió la necesidad de hacer operativos conjuntos para visibilizar y para ganar fuerza
No somos muchos, estamos hablando de 30 fiscales para toda la provincia, pero si hay muchas ganas y mucho compromiso.
Protección de Infancias III, fue un gran operativo de 124 allanamientos con diferentes fuerzas: Ministerio de Seguridad de la Provincia, Policía Federal del área de cibercrimen, las departamentales que existen en los Departamentos judiciales, Delegaciones de Investigaciones de la provincia de Buenos Aires y también la policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Rescatamos en esta operación dos niños y eso ha sido muy positivo. También hubo 124 imputados, 124 personas que quedaron al descubierto. Uno no sabe a ciencia cierta lo que uno evitó que pase, pero estos resultados tienen un efecto expansivo.
Yo siempre cuento que mi familia viene de Rusia escapando por ser judía. Mis antepasados llegan en un barco a la Argentina en 1890. Habían comprado tierras. Cuando llegan aquí con sus niños, con sus familias no sabían hablar este idioma y los habían estafado. Entonces todas esas familias quedan viviendo a la intemperie en la zona de la estación de trenes. Se van muriendo de hambre: niños y adultos. Mueren más del 50 % de las personas que habían llegado en ese barco. A veces, a los niños, con más suerte les daban un poco de pan. Hubo un día, un momento, en que pasó un funcionario, un político de esa época y preguntó qué pasaba con esa gente.
A partir de allí se desencadenó toda una situación que implicó la supervivencia de esas familias, la posibilidad de nacionalizarse, de trabajar de poder volver a tener comida, un techo y de expandir.
Yo soy la cuarta generación de esas personas. Sin esa mirada de esa persona en ese momento, más mucha ayuda que llegó después, toda la línea que se crío y nació en Argentina de mi familia no hubiera existido.
Entonces en el fondo uno no es consciente de que cuando uno dice “rescate a dos niños” está hablando de algo muy grande. Por eso estamos conformes, estamos felices y por supuesto que pretendemos más, y para eso, vamos a seguir trabajando.
«Rescatamos en esta operación dos niños y eso ha sido muy positivo. También hubo 124 imputados, 124 personas que quedaron al descubierto. Uno no sabe a ciencia cierta lo que uno evitó que pase, pero estos resultados tienen un efecto expansivo»










