En una sociedad que sigue siendo absolutamente patriarcal con brechas de género que están muy lejos de cerrarse un libro escrito por un varón basado en una historia real de una mujer que rompió mandatos y buscó torcer su destino es una apuesta esperanzadora.
Matías Gagliardone se convierte, sin quererlo, en un aliado del feminismo contando con extrema sensiblidad la historia de Dolores, su tía abuela, que, como muchas otras, a principio del siglo XX fue casada por obligación con un hombre mucho mayor que ella a quien no amaba, formó una familia y fue, durante muchos años profundamente infeliz, hasta que decidió escapar de su realidad.
Las Brujas que Salem charlamos con Matías Gagliardone, quien desde Miami, donde vive hace unos años, nos contó el impulso de escribir esta historia basada en una conversación con su abuela Rafaela.
“Yo solía ir muy seguido a la casa de mi abuela Rafaela a comer, ella cocinaba espectacular y yo había escuchado de oído la historia de Dolores su hermana, pero un día en 2015 me dijo, ‘te voy a contar la historia de Dolores para que sepas bien todo lo que pasó’, yo le pedí si podía grabarla para no perder detalle y me dijo que si” – nos cuenta el autor.

Matías no llegó a conocer a Dolores, porque murió antes de que él naciera, pero si a otras de las hermanas de su abuela que evitaban hablar de la historia de Dolores. Sin embargo Rafaela, la menor de las hermanas, era distinta creía que la historia no tenía que ser silenciada y por eso decidió tener esa charla con su nieto. Tres años más tarde Rafaela falleció y la historia quedó guardada en un teléfono
Llegó la pandemia y afloró el recuerdo de esa historia latiendo en algún lugar del encierro y Matías la rescató de un mail que se lo había mandado asimismo con el audio de ese mediodía compartido con su abuela. No lo pensó más y comenzó a escribir la novela. La charla de 10 minutos se convirtió en un libro de más de 300 páginas que, en un primer momento, pensaba quedar simplemente como un “legado familiar” pero luego, al ver terminado el escrito se convirtió en un libro para todo público.
“Yo hice mucho research para escribir la novela. Mi familia- si bien una parte proviene de Italia, como mi apellido- otra parte emigró de España, desde Málaga. Yo estuve más de un año investigando como vivía la gente, hace 100 años y hasta encontré el nombre del barco en el que llegó Dolores Telles al país”
La novela relata con muchísima rigurosidad histórica la historia de una Dolores adolescente, inmigrante, obligada por su padre a casarse con un tío materno, Bartolo, 25 años mayor, y con una carga extra de sentir que debía hacerlo por el bien de su familia. Muestra el rol de la mujer en esa época, en la cual no se podía contradecir los mandatos de los varones y donde las mujeres de la familia también colaboraban en obedecer ,“aguantar”, “callar” y someterse a los deseos y mandatos de los hombres.
El valor social de la historia reside en poder ver por un lado los avances del feminismo: hoy es impensado que una mujer sea obligada a casarse, pero también lo normal que era que eso sucediera en esa época y en esos contextos. El vivir el sufirmiento de Dolores nos lleva a reflexionar cuánta angustia, tristeza, e impotencia sintieron miles de mujeres obligadas a callar su infelicidad.
Al escribirla el autor reflexionó sobre los hechos “Hace 100 años esas cosas era comunes. Igualmente si lo pensamos hoy, hay lugares en donde ésto sigue ocurriendo. En occidente, por un lado hay un rol de la mujer que ha evolucionado, aunque creo que seguramente hay mucho más por evolucionar”
El tema central de la historia tiene un punto cúlmine que es un hecho que desemboca en la “huída” de su vida y de su familia de Dolores, Matías nos cuenta que algunos que leyeron la novela juzgaron la decisión de la mujer pero el cree que “ si bien es difícil enfocarse y verlo con los ojos de hoy es necesario realizar esa práctica ya que fue la manera que ella tuvo de reaccionar ante una situación en la que estaba comprometida, sumisa y sometida“
Gagliardone logra instalar en la novela la sensación de ahogo de Dolores, de haberse pensado a sí misma durante años y entender que su destino había sido manipulado y era injusto y esa construcción de una historia profundamente femenina logró hacerla, no sólo por su sensibilidad sino también porque estaba inscripta en “esa oralidad de mi abuela, en lo que contaba de su hermana y también en sus silencios y en su sentir cuando me lo relataba”- asegura Matías.
Dolores así va a vivir tres vidas en una: la que decidió su familia, la que se forjó ella sola y una tercera vida que comienza con el reencuentro de su familia muchísimos años después de alejarse.
Allí comienza también una historia donde la perspectiva de género es fundamental porque la comprensión de lo que hizo va a ser muchísimo mayor de parte de las mujeres de la familia, que de los varones; pero igualmente ella va a tener el valor de enfrentar uno a uno a sus familiares y esperar el proceso que cada uno de ellos tenga que hacer para tomar la decisión de aceptarla de nuevo o no.
“Yo tengo mujeres muy fuertes en la familia y me interesaba mucho mostrar el proceso, la transformación de Dolores desde el momento en que estaba sometida y el después, cómo afronta todo ella con tanta dignidad”
Ya presentada en sociedad e incluso traducida al inglés Dolores, su primer novela, impulsó a Matías a seguir escribiendo. GaglirdoneEste año va a sacar un libro relacionado a sus viajes, un “anecdotario” y también se encuentra escribiendo otra novela más actual ambientada en el mundo publicitario, que es en el que él se mueve.
Datos del autor

Matías Gagliardone (Buenos Aires, 1982) es licenciado en Ciencias de la Comunicación con mención en Opinión Pública y Publicidad por la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó con honores. Trabaja en el ámbito publicitario y fue profesor universitario en la UBA, UADE y UCES. Actualmente reside en Miami junto a su esposa Florencia y se inicia en el mundo literario y audiovisual, participando también como productor asociado en diversas series y películas.
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