Cada 31 de marzo, desde 2009, se conmemora a nivel internacional el Día de la Visibilidad travesti-trans, una fecha busca generar conciencia sobre este colectivo que debe enfrentar diariamente situaciones de vulneración de sus derechos, estigmatización, discriminación, violencia, discursos y crímenes de odio
Aun contando con leyes pioneras que ubican a la Argentina como un ejemplo en el mundo por su normativa LGBTIQ+, la realidad indica que la discriminación, las violencias y los discursos y crímenes de odio persisten.
En la actualidad en nuestro país tenemos un retroceso muy fuerte con un presidente que realiza declaraciones en el Foro Económico de Davos realmente insólitas:
«Vaya tarea que se mandaron con estas aberraciones del aborto. Desde estos foros se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres sólo si así se autoperciben y nada dicen de cuando un hombre se disfraza de mujer y mata a su rival en un ring de boxeo o cuando un preso alega ser mujer y termina violando a cuanta mujer se le cruce por delante en la prisión.
Sin ir más lejos, hace pocas semanas fue noticia en todo el mundo el caso de dos americanos homosexuales que, enarbolando la bandera de la diversidad sexual, y fueron condenados a cien años de prisión por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años. Quiero ser claro que cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos, por lo tanto quiero saber quién avala esos comportamientos.
Están dañando irreversiblemente a niños sanos mediante tratamientos hormonales y mutilaciones, como si un menor de cinco años pudiera prestar su consentimiento a semejante cosa. Y si ocurriera que su familia no está de acuerdo, siempre habrá agentes del Estado dispuestos a interceder en favor de lo que ellos llaman el interés del menor. Créanme que los escandalosos experimentos que hoy se realizan en nombre de esta ideología criminal serán condenados y comparados con aquellos ocurridos durante las épocas más oscuras de nuestra historia. Y cubriendo esta multitud de prácticas abyectas está el eterno victimismo siempre dispuesto a disparar acusaciones de homofobia o transfobia y otros inventos cuyo único propósito es intentar callar a quienes denuncian este escándalo del que las autoridades nacionales e internacionales son cómplices.
Por otro lado, en nuestras empresas, instituciones públicas y casas de estudios el mérito fue dejado de lado por la doctrina de la diversidad, que implica un retroceso hacia los sistemas nobiliarios de antaño. Se inventan cupos para cuántas minoría se le ocurra a los políticos, que lo único que hacen es atentar contra la excelencia de esas instituciones. El wokismo también ha distorsionado la causa de la inmigración, la libre circulación de bienes y personas están en los fundamentos del liberalismo, lo sabemos bien, Argentina y los Estados Unidos y muchos otros países se hicieron grandes por aquellos inmigrantes que dejaron sus tierras de origen en busca de nuevas oportunidades».
No es la primera vez que el presidente se pronuncia de esta manera contra el colectivo LGTBQI+ y los feminismos pero vale recordar estas declaraciones para saber dónde estamos parados. De hecho sus dichos fueron concordantes con sus acciones como echar a personas trans que habían entrado por la Ley de Cupo Laboral Trans y disolver el INADI, además de vaciar todos los programas del Estado destinados a mejorar la calidad de vida del colectivo.

Igualmente desde hace décadas las personas trans se han organizado históricamente social, política y colectivamente para obtener el acceso a derechos en materia de salud, trabajo, acceso a la justicia, a la vivienda a vivir libremente la sexualidad, y el género auto-percibido.
Gracias a su lucha Argentina conquistó leyes de vanguardia a nivel mundial en materia de identidad de género.
Sin embargo, los espacios de poder tanto en el Estado como en las instituciones privadas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil siguen siendo ocupados por identidades binarias, en su mayoría hombres hetero cis.
Como parte de la construcción de nuevas normativas que cubran las necesidades de la población travesti-trans el INADI ( disuelto por Milei)fue uno de los organismos impulsores de la Ley de Identidad de Género y la reciente Ley de Cupo Laboral Trans. Esta ley nacional tuvo un antecedente inmediato en el diálogo entre el INADI y el Banco Nación por el cual se logró canalizar la propuesta para que la principal entidad bancaria pública de Argentina estableciera el Cupo Trans para todas sus sedes del país.
Lohana Berkins, Diana Sacayán y Claudia Baudracco fueron referentes de la lucha por los derechos de las personas travestis y trans en Argentina y su legado es continuado por muchísimas otras personas que creen en la igualdad de derechos y oportunidades.







