El director de orquesta clásica británico Jan Latham-Koenig, quien se desempeñó como director musical del Teatro Colón hasta su detención en Londres en enero, fue condenado por el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, a una pena de prisión en suspenso tras declararse culpable de varios delitos sexuales contra menores.
Jan Latham-Koenig se declaró culpable y fue sentenciado a 14 meses de cárcel en suspenso.
Koenig admitió haber organizado un encuentro con un adolescente de 14 años -que en realidad era un policía encubierto- y fue detenido en enero de este año en en el subte londinense. Las autoridades del Teatro Colón decidieron entonces desvincularlo «de todas las actividades actuales y futuras que desempeñaba en el ámbito de la institución».
El artista, de 70 años, entabló conversaciones de índole sexual por una app de citas con quien creía que era un menor de 14 años, pero en realidad era un policía encubierto. Además, le había sacado un boleto de tren para tener un encuentro.
Según informó en su portal de noticias la cadena británica BBC, la Justicia londinense condenó al prestigioso músico a 14 meses de prisión y además le fueron dados otros 10 meses de prisión por establecer una «comunicación de índole sexual» con un niño.
Al describir el caso, el juez Alexander Milne apuntó que Latham-Koenig había «entablado conversaciones en una aplicación de citas, aceptada como utilizada frecuentemente por hombres bisexuales y homosexuales, para entablar conversaciones con una persona que creía que era Jacob».
Asimismo, señaló que las conversaciones fueron de naturaleza sexual en varias ocasiones y que el acusado le había enviado a Jacob una «fotografía inapropiada».
En tanto, Milne remarcó que en aquellas conversaciones, Latham-Koenig estaba «particularmente preocupado» de que la madre del supuesto niño no supiera sobre la relación, y «hubo discusiones sobre que iban más allá de simplemente hablar» antes de la reunión. Por otro lado, el hombre de 70 años también mintió sobre su edad y le dijo a Jacob que tenía 49 años.
El juez Milne precisó que el comportamiento del director musical había sido «profundamente preocupante» y que había sido «humillado ante el público», pero añadió que «hay un claro remordimiento por parte del acusado y que ha sufrido».








