Todos los sábados de julio se puede disfrutar en Casa del Pueblo la obra de Danza-Teatro “El todo que respira el aliento del mundo”. A cargo del grupo “Las Suicidas” es una propuesta única que parte de la pregunta acerca de los vínculos posibles entre los pares de oposición: ausencia presencia; vida muerte; imaginación recuerdo; ficción no ficción.
Las Brujas que Salem charlamos con su creadora, directora y una de las intérpretes, María Alejandra Ferreyra Ortiz para adentrarnos en una iniciativa profunda, que desafía al espectador y se propone reflexionar sobre la deshumanización.

Alejandra nos cuenta que el grupo Las Suicidas nació a partir de una clínica de Danza. En esa ocasión, la directora, junto a otros profesionales trabajaron sobre el cuento “El Miedo” de Silvina Ocampo, y gran parte de las improvisaciones que surgieron remitieron a fantasías de las protagonistas con el suicidio. Por eso, una vez presentada la obra que se llamó Las Suicidas, el grupo se bautizó también con ese nombre.
En el caso de la obra actual, “El todo que respira el aliento del mundo”, la idea fundante también nació en otra “residencia de danza” en el marco del Ciclo “Instalar Danza” de la Fundación Cazadores, en Chacarita. El resultado del trabajo de cuatro semanas se estrenó en marzo de 2023 pero luego, sintieron la necesidad de trasladar a La Plata ese material, re trabajarlo, hacerle tratamientos escénicos e interpretativos y adaptarla a la forma de trabajar de “Las Suicidas” que es básicamente una forma independiente y autogestiva. Así fue el surgimiento de este estreno cuyo nombre es parte del texto de un libro llamado “A la escucha” de Jean-Luc Nancy

Ferreyra nos cuenta “en ese libro la frase es más grande pero me quedé con esa parte porque remite al tema de la obra, que habla ni más ni menos que de una de las cuestiones universales que nos aquejan a los humanos que tiene que ver con la muerte”

El 28 de junio fue el estreno de este intenso trabajo en equipo y las primeras sensaciones de quienes la fueron a ver según Alejandra es clave “la gente se va con una sensación de apremio en el corazón. No es una obra ni tan feliz, ni tan entretenida como otras. Se van medio acongojados. Creo que las personas que resuenan con el tema se van a ir afligidas, pero sí van a ver unas muertes bellamente armadas, mostradas, reveladas como parte de un ciclo natural una re significación de ese hecho- no como un lado oscuro- sino como un lado complementario de lo vital”– nos cuenta

Y el tema de la muerte dispara en la entrevista la reflexión sobre cómo, las distintas culturas la reciben, la tratan, la honran de maneras tan distintas. Alejandra reflexiona: “Estamos en una era, donde la desconexión evidencia y sintomatiza en el cotidiano, lo que sucede no solo con la muerte, sino con el cuerpo en general. Uno- que trabaja con el cuerpo. ve esas desconexiones casi como irremediables. Creo que si no se desconecta ya, ciertos textos, de ciertos dispositivos de la vida, el cuerpo queda atrás de lo que se llamaba una experiencia. Entendemos que una experiencia implica un tiempo y un espacio mínimo para vivenciar pero en el hoy, si no se tiene tiempo, si no se tienen un montón de circunstancias que hacen al cuerpo una experiencia biológica- temporal, estamos ‘medio al horno’ y en eso la muerte no queda afuera, porque es algo totalmente temporal”

Y Alejandra nos trae datos de cómo velan sus muertos en Filipinas o en Costa Rica y cómo escenas que parecen estrafalarias o irreales para otras culturas, tienen que ver con lo que la gente hace con lo que puede, con lo que no sabe y con lo que siente. Pero a la vez afirma con seguridad “Creo que occidente le ha restado mucho a lo que es la conexión con la naturaleza, la vida y la muerte, todo en términos extractivistas y productivos” -y agrega “es un problema que no sabemos qué nos pasa en nuestro mismo cuerpo, no queremos que nada nos duela, que nada nos pase, porque cuando eso ocurre lo vivimos como un abismo”

En un presente en el mundo entero donde el conflicto, las guerras, los odios son los principales temas del día y en un país donde los opuestos se manifiestan como enemigos y no hay posibilidad ni siquiera de diálogo para algún tipo de consenso, el arte aparece como un vehículo ideal para transitar esas temáticas
Alejandra asegura “Siento el arte como una forma de vincularme desde un lugar más asible y potable emocional y psíquicamente con la realidad” y agrega:” El arte nos permite reflexionar en formas estéticas que no sean tan dolorosas si nos tocan de lleno”

Danza + Teatro + Música + Decisiones escénicas únicas son un combo ideal para esta propuesta que está todos los sábados desde las 20:30 en Casa del Pueblo de La Plata y que está basada en un texto de John Berger: “El fundamento de nuestra obra tiene que ver con la deshumanización que occidente provocó, y los desastres que estamos todos pagando,-no sé por qué seguimos soportando esto – pero evidentemente hay un sistema de control tan establecido a través de estos dispositivos de entretenimiento estúpido, de banalidad de superficialidad, que ni siquiera sabemos en qué dimensión estamos, porque el cuerpo ha perdido su capacidad de sentir, de conectarse, de conocerse, y de hacer experiencias físicas reales”
Escuchá la entrevista completa en Radio Trinchera
Lugar: Casa del Pueblo: 49 e/9 y 10
Fecha: Todos los sábados de julio 20:30
Entradas en puerta/Alternativa teatral: https://www.alternativateatral.com/obra95815-el-todo-que-respira-el-aliento-del-mundo









