El activismo ambiental tiene sus ejecutores en distintos ámbitos. Hay quien se sube a un árbol y pasa días para impedir a las empresas el desmonte, quien cuida y recupera animales víctimas de la contaminación, quien en pequeños botes se enfrenta a barcos en medio del océano impidiendo matanzas indiscriminadas y cientos, miles, cada vez más de personas que- desde su pequeño lugar- intentan hacer un mundo más armonioso y amigable.
Yasmín Khoury Danon es una de ellas, y su entrada como guardiana del planeta fue hace muchos años.
Las Brujas que Salem charlamos con la creadora de la empresa de biocosmética Abuelarbol que nos contó que, estando el Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta hizo un click, al verse rodeada de árboles, lagos y naturaleza y decidió desterrar el consumo de productos industriales.

“Nació como una necesidad propia, una búsqueda personal en la cual empecé a hacer mis preparados, luego los conocidos me pidieron un desodorante o una pasta dental y cuando volví a Argentina creé, hace 9 años, Abuelarbol y le di forma de emprendimiento”-nos cuenta
Para lograrlo Yasmín conjugó los conocimientos de un largo viaje que la llevó a conocer distintas comunidades originarias de Latinoamérica que trabajaban con plantas y tenían un saber ancestral, con mucha investigación nacida de su propia curiosidad y necesidad de aprender.
El mundo de los “yuyeros” de Córdoba, los saberes de las culturas andinas, todo fue recopilado para dar forma a productos para el cuidado facial, otros de higiene personal, cuidado del cuerpo y aromaterapia
“Mi búsqueda no es sólo a nivel de los cosméticos sino de poder recuperar también un modo de vivir en armonía con el entorno, en armonía con la naturaleza y en armonía con el resto de seres humanos; lo que los pueblos antiguos denominan el “Buen vivir”. Lo que hago está ligado a ese propósito más grande de poder vivir en armonía y respeto con todas las manifestaciones de vida” – reflexiona Yasmín
En este camino el nuevo producto estrella de Abuelarbol se acaba de presentar a la clientela y es el sérum del monte, el resultado colaborativo que “hicimos con la Cooperativa de la costa de Berisso, con la uva Isabella, que es la que cultivan en los viñedos en la cuenca del Río del La Plata”-nos cuenta orgullosa.

Y es que contruir lazos con los productores locales, transmitir la importancia del monte rivereño, los humedales y nuestro territorio es visibilizar y cuidar el monte, nuestra tierra, nuestra patria. “El propósito va más allá del producto”– insiste la creadora de Abuelarbol
Los ingredientes utilizados son 100 % naturales, con productos aptos para la exigencia de la cosmética natural, las materias son elegidas entre las de mejor calidad, se usan aceites vegetales agroecológicos, mantecas vegetales, extractos de plantas y algunos aceites esenciales puros en muy bajas dosis.
“Mi búsqueda no es sólo a nivel de los cosméticos sino de poder recuperar también un modo de vivir en armonía con el entorno, en armonía con la naturaleza y en armonía con el resto de seres humanos; lo que los pueblos antiguos denominan el “Buen vivir”. Lo que hago está ligado a ese propósito más grande de poder vivir en armonía y respeto con todas las manifestaciones de vida”
Yasmín nos explica que “los productos de cosmética natural tienen un montón de beneficios porque estamos dándole a nuestra piel alimentos, estamos dándole aceites vegetales que tienen nutrientes para la piel, extractos botánicos puros, y evitamos los derivados del petróleo, las siliconas, los aceites minerales, los parabenos, las fragancias artificiales, que tiene un montón de efectos adversos, tanto para el cuerpo como para el medioambiente”
Con una clientela que aún esta formada casi en un 90 % por mujeres Yasmín también reflexiona la necesidad de educar y de darnos la discusión respecto de que el autocuidado no tiene que ser una cuestión de género y obligación casi exclusiva de las mujeres que, se encargan de elegir productos y cuidar a toda la familia. “El autocuidado debería trascender a los géneros”– resalta.
A la hora de la presentación de los productos la coherencia con el cuidado del planeta prevalece. “Utilizamos envases de vidrio reutilizable y envoltorios con papel de celulosa biodegradable” nos cuenta Yasmín y agrega que hace dos años se unió una amiga, Laura George Adrover con quien continúa esta difícil tarea del emprendedor.
Respecto de la grave situación económica actual Yasmín reconoce que las ventas descendieron y que la competencia con los productos industriales se hace difícil, ya que Abuelarbol trabaja con ingredientes de primera calidad, no como la gran mayoría de las empresas de cosmética, que utilizan generalmente los deshechos industriales para sus presentaciones.
En este sentido valora y agradece a una clientela que sigue eligiendo Abuelarbol desde hace muchos años
«los productos de cosmética natural tienen un montón de beneficios porque estamos dándole a nuestra piel alimentos, estamos dándole aceites vegetales que tienen nutrientes para la piel, extractos botánicos puros, y evitamos los derivados del petróleo, las siliconas, los aceites minerales, los parabenos, las fragancias artificiales, que tiene un montón de efectos adversos, tanto para el cuerpo como para el medioambiente”
Alternativas como esta empresa no son sólo una opción para la compra de elementos necesarios para nuestro cuidado, sino también decisiones ideológicas sobre qué es lo que queremos consumir y cuánto queremos aportar a un planeta en que van a vivir nuestros descendientes.
Escuchá la entrevista completa en Radio Trinchera
Instagram @abuelarbol







